2 de diciembre de 2010

Riqueza y resentimiento

* Guillermo Jiménez
El resentimiento social posee un valor moral fundamental, pues pone de manifiesto, en la convivencia diaria, la injusticia de una distribución desigual de la riqueza.

Normalmente se habla de resentimiento social para referirse a la actitud negativa de quien tiene menos hacia quien tiene más. Surge al convivir en la diferencia, tanto en la titularidad como en el acceso a los recursos de todo tipo. Su expresión puede venir dada por una discusión subida de tono, una palabra ofensiva o, a veces, sólo una mirada de disgusto. Se trata de una agresión que expresa un violento sentimiento contra alguien que simboliza patentemente aquellas diferencias de ventajas sociales. 
Frecuentemente se considera el resentimiento social como un sentimiento negativo. Es un resentido social quien, experimentando la pobreza, no sabe convivir con la desigualdad sin reaccionar de mala forma. El resentido no es más que un envidioso que no puede entender que otros tengan algo que él no tiene.
Otra crítica se apoya en que esta conducta no es la manera adecuada de reaccionar ante la injusticia social, pues ésta no justificaría el maltrato a las personas. De este modo, al descargar el resentimiento en contra de personas concretas, se incurre en el mismo vicio que el rico cuando discrimina a los que no son como él. El resentido discrimina en razón de la riqueza de la misma forma en que el rico discrimina en razón de la pobreza.
En un sentido un poco más complejo, se podría sostener que el resentido social no entiende que los problemas de justicia inciden en la configuración de las instituciones, y no necesariamente en el comportamiento de personas concretas. Este punto de vista se podría respaldar en la afirmación de Rawls de que el objeto básico de la justicia “es el modo en que las grandes instituciones sociales distribuyen los derechos y deberes fundamentales y determinan la división de las ventajas provenientes de la cooperación social”. De esta forma, el resentido actúa impulsivamente sin entender que la injusticia no deriva de la situación concreta con que se enfrenta, sino de una organización más compleja. Se deja llevar por el símbolo y no ataca al problema en su raíz. En lugar de ofuscarse con la persona a la que dirige su resentimiento, debería promover cambios en las instituciones que permiten o promueven situaciones injustas.

Me parece que esas críticas no deben ser admitidas. Es más, creo que el resentimiento posee un valor moral esencial.

Ante todo, la crítica al resentimiento social resulta viciada por la evidente asimetría entre los sujetos involucrados. Dado que el resentido social dirige su rencor hacia quien es expresión de la diferencia de riqueza, ocurre que el reproche normalmente surge de quien tiene más en contra de quien tiene menos. Para él, el problema del resentido es que no sabe contentarse con lo poco o lo menos que tiene. Así, el que tiene censura al que no tiene, es decir, quien critica es el privilegiado.

Sin embargo, es necesario ir más allá para ver las posibles virtudes del resentimiento social.

Habermas, siguiendo a Strawson, ha afirmado que el resentimiento (sin apellidos) es un sentimiento adecuado para demostrar a los más testarudos la realidad de las experiencias morales. Ante un agravio, primero reaccionamos con indignación, y luego, cuando la injuria padecida no se puede reparar, de algún modo esta reacción inequívoca se fortalece e intensifica hasta convertirse en resentimiento.
Este último sólo tiene sentido –dice Habermas– en la actitud realizadora de un participante en la interacción. Esto quiere decir que sentir resentimiento implica tratar al receptor como un participante y no como un objeto. Uno posee resentimiento respecto de quien, se asume, pudo actuar como un sujeto responsable. Así, no hay resentimiento respecto de un niño o un loco. Respecto de ellos, tenemos sólo una actitud objetivadora.
Es posible decir que el resentimiento social expresa la misma idea. El resentido social entiende que la situación de injusticia puede (y debe) ser de otro modo y por eso se indigna. Su sentimiento demuestra que la asimétrica distribución de beneficios no es natural, sino creada. Se revela ante esa situación como incorrecta o injusta, tal como el resentido de Strawson se indigna frente al agravio moral. De esta forma, se puede apreciar la virtud del resentimiento social, pues permite alertar sobre una situación que no es dada por la naturaleza, sino que puede ser modificada. Uno no tiene resentimiento contra las catástrofes naturales, pero sí frente a las humanas. Esta idea es expresada plenamente por el resentimiento social.
El resentimiento también tiene un segundo valor. Por implicar una actitud realizativa, permite comprender que los problemas de justicia no son abstractos, no se refieren sólo a la estructura de la sociedad, sino que exigen que personas verdaderas e individuales sustituyan a la idea del ciudadano abstracto. La injusticia en la distribución de beneficios genera resentimiento social. Ante esa realidad no basta la crítica social, que se contenta con el cambio de las estructuras, pero no opera en las elecciones diarias. Por lo mismo, el resentimiento social se dirige contra personas concretas, no contra estructuras o ideologías. El resentido entiende que son decisiones diarias, y no sólo diseños políticos abstractos, las que permiten la injusticia. Así, apela a resolver los problemas de justicia directamente en la convivencia y no sólo en los canales formales de deliberación.
Sin embargo, es importante no confundir el resentimiento social con la rabia de quien deseaba él mismo ser de allá y no de acá. Quien rabiosamente se lastima por no haber sido de los que recibían más beneficios y no de los que recibían menos, es más un envidioso-egocéntrico que un resentido social. El resentimiento social exige mirar la relación concreta en sentido realizativo, pero sabiendo que la injusticia no se da sólo en la interacción de dos personas aisladas, sino en un contexto más amplio.
En definitiva, la crítica al resentimiento social esconde una defensa del statu quo, o bien, de modificación tibia a las instituciones, pero no a las prácticas que le dan sustento. En cambio, el resentimiento social da luz sobre la importancia de una visión contrafáctica respecto de la distribución de riqueza y, además, permite entender que la injusticia es un problema que nos involucra personalmente, en las elecciones cotidianas, y no sólo en las grandes decisiones.

*Abogado. Licenciado en derecho de Universidad de Chile. Profesor de derecho público. Hasta el año 2010 se desempeñó en la Secretaría de la Presidencia, donde participó en la defensa legal del Ejecutivo y en el estudio de proyectos de ley de iniciativa gubernamental. Actualmente trabaja como abogado asistente en el Tribunal Constitucional.
Extraido de  Rufián Revista

Caballo de Troya: proyecto voto chileno en el extranjero.

Por J. Ignacio Núñez Leiva*

El 19 de mayo de este año ingresó al Congreso Nacional un proyecto de reforma constitucional, despachado por el presidente de la república, referido al ejercicio del derecho de sufragio por parte de los chilenos en el extranjero (Boletín 6950-07). Sobre este asunto cabe reflexionar si su aprobación, en la práctica, beneficiaría realmente a los chilenos que viven en el exterior.
Para realizar tal análisis, debemos partir de la base de que en la actualidad el derecho de sufragio es  constitucionalmente reconocido a todos los chilenos mayores de 18 años de edad y que no hayan sido condenados a pena aflictiva, sin considerar el lugar en donde residan o permanezcan actualmente. Es decir, la Constitución no establece como requisito para ejercer este derecho la circunstancia de encontrarse dentro del territorio nacional. Tampoco lo hace la ley.
Las normas legales pertinentes – debido a una omisión – impiden el ejercicio de este derecho en territorio extranjero pues no contemplan como deber del Estado la instalación fuera de sus fronteras del de las instituciones y entidades que permiten el ejercicio de este derecho. Luego, los chilenos que al momento de una votación popular estén fuera de Chile, se encuentran impedidos de sufragar no porque carezcan del  derecho a hacerlo, sino porque
– en términos sencillos – no tienen cómo ni dónde hacerlo. Por lo tanto, para permitir el ejercicio de este derecho, bastaría con incluir en la ley respectiva que aquella institucionalidad destinada a desarrollar los actos electorales se instalase y actuase también fuera de Chile.
Pues bien. Hecho el diagnóstico del problema, veamos las características del remedio propuesto. El proyecto de reforma constitucional presentado por el ejecutivo establece que “los ciudadanos que se encuentren fuera del país y mantengan vínculos con Chile podrán sufragar desde el extranjero en las elecciones y plebiscitos que establezca una ley orgánica constitucional”. Es decir, en lugar de facilitar el ejercicio del derecho de sufragio eliminando los impedimentos fácticos (omisiones) que actualmente afectan a los chilenos en el exterior, establece condiciones hasta hoy inexistentes. Requiere la existencia de vínculos con Chile, pero sin definirlos, dejando en manos del Congreso la posibilidad de definir cuáles serán aquellos vínculos. Además, cuando hoy la Constitución no restringe las votaciones populares en donde podrían sufragar los compatriotas que se encuentran en el exterior, el proyecto subvierte esta lógica estableciendo que ellos podrán participar sólo en los actos electorales que la ley determine.
Pero eso no es todo. El proyecto termina señalando que la ley establecerá también las condiciones y formas en que se ejercerá el derecho de sufragio. Es decir, la reforma no sólo exige vínculos con Chile, entregando al Congreso amplias facultades para determinar y definir aquellos vínculos, sino que también permite – sin la más mínima precisión – que la ley establezca otras condiciones que deben ser cumplidas para poder ejercer este derecho.
En síntesis, mientras la regulación actual limita el ejercicio del derecho de sufragio en el exterior a causa de una mera omisión fácilmente subsanable, el proyecto de ley, con el pretexto de querer resolver el problema, ofrece un estatuto que, no sólo prolonga el problema, sino que también permite establecer condiciones y restricciones al ejercicio del derecho. Se trata entonces, de un proyecto que aparentemente vendría a beneficiar a sus destinatarios, pero que en realidad los perjudica: un verdadero caballo de Troya.

* Ignació Núñez es Abogado y Magíster en Derecho Público UC. Director de Iniciativa Transparencia y coordinador del “Círculo Nuevas Perspectivas en Derecho Público”.

1 de diciembre de 2010

Barras Bravas: ¿Terminaremos ocultando nuestra verguenza?

por KROK
Hace unas semanas, fui con mi familia al Estadio, a ver jugar a mi equipo de fútbol preferido, aunque no es uno de los más populares, lo acompaño, tarde, mal y nunca. Ahí me encontré - en un elevado tono - gritando por el accionar del injusto arbitro, por la lentitud de los jugadores y por mi visión relativa de la justicia deportiva. Cuento todo esto, pues al otro día me sentí relajado, como que el stress de mi trabajo había pasado al olvido, volvió el ánimo y las ganas de trabajar, cual medicina, la energía desatada en aquel estadio sirvió para botar la mala vibra.
Guardando - por supuesto - las proporciones, evalué los desmanes, de hace unas semanas, generados por una de las Barras Bravas y trate de entender esa rabia violenta y justificarla, pronto le sumé resentimiento, angustia,  pobreza moral y pecuniaria, falta de educación, oportunidades y lideres, como resultado, obtuve una mezcla peligrosa e incontrolable, explosiva y radical. ¿Cómo el fútbol canaliza este enjambre de descontento y lo manifiesta de la manera más grosera e irrespetuosa? ¿Por qué la masa descontenta peyorativamente denominada lumpen o flayte desata su furia en algo tan básico como una pelota de fútbol?
Creo tener las respuestas en la carencia de cultura, en la mala educación, en el nefasto legado de la irrespetuosa y arribista sociedad moldeada a base de ignorancia por Pinochet en los '80, pretendo también, no dejar de lado la desmovilización ciudadana de la Concertación en las décadas posteriores, pero en ánimo de ser más contemporáneo, culpo además, a los rascas dirigentes que por dinero se reparten el alma futbolera como un botín, delincuentes al fin y al cabo.
¿Qué espero de todo esto?, pues absolutamente nada, nos llenaremos de pacos imbeciles que reprimirán sin distinción. Por medio del terror este caudal de insatisfacción será contenido por un breve lapso, talvez hasta a mas de alguno se le reconozca el hecho. Pero en definitiva, la familia no volverá al estadio y otra vez habremos escondido nuestra vergüenza, que regresará disfrazada de quien sabe como y quien sabe por donde.

Habla primer investigador eclesiástico de Karadima: “El caso me daba asco”


por CIPER Chile

El sacerdote Eliseo Escudero comenzó a investigar los abusos sexuales de los que se acusa a Karadima en mayo de 2004 por orden del Arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz. Y continuó con el caso hasta 2006 cuando terminó su periodo como promotor. Algunos lo responsabilizan a él de la demora que tuvo la investigación eclesiástica. Escudero habla por primera vez para aclarar: “Yo hice todo lo que estaba en mi poder… quienes debieron hacer el resto no lo hicieron”. Otros dos sacerdotes que conocen del juicio canónico aseguran a CIPER que el Cardenal Errázuriz tuvo antecedentes fidedignos desde 2003. Uno de ellos, Juan Díaz, no encuentra explicación para su tardanza en actuar.
Como el primer presidente del Tribunal Eclesiástico de Santiago, el sacerdote español Eliseo Escudero tiene una larga experiencia en las complejidades del sistema de justicia de la iglesia católica. Durante 30 años ejerció como juez viendo casos de nulidad matrimonial en el Tribunal Eclesiástico de segunda instancia. Ejercía como promotor de justicia cuando la mujer y la madre del doctor James Hamilton se acercaron
al Arzobispado para denunciar los abusos y manipulaciones que el entonces párroco de la Iglesia de El Bosque, Fernando Karadima, había ejercido sobre él por cerca de dos décadas. Pese a que las indagaciones de Escudero apuntaban a que las acusaciones eran verídicas, el escándalo que se incubaba permanecería en secreto por otros seis años.
-¿Cuándo conoció por primera vez las denuncias contra el sacerdote Karadima?
El caso me fue encomendado en mayo del 2004. Y quiero remarcar que desde entonces nunca he hablado del tema a no ser con mis superiores. Incluso viví varios años con una persona muy cercana del círculo de Karadima y él se enteró primero por la prensa y no por mí (Escudero se refiere a que vivía en con el sacerdote Samuel Fernández, muy cercano a Karadima y que asumió junto con Fernando Vives en la dirección de la Unión Sacerdotal cuando fue sacado recientemente de ahí el obispo Andrés Arteaga). Nunca quise hablar de este caso, para que nadie pensara que me estaba defendiendo de cosas que debería haber hecho y no hice. Pero yo le digo que si en este caso hubo negligencia u omisión no será por mi culpa, ya que cumplí paso a paso con cada punto de lo que se me había encomendado. Desde mi primera diligencia hasta la última que hice, justo en la víspera de dejar mi cargo, tomé el caso con toda la seriedad que se merecía. Y todas las veces hice mi informe incluyendo algo que ni siquiera estaba en mis atribuciones: explicitar mi parecer.
“Si en este caso hubo negligencia u omisión no será por mi culpa”
****
“Mi sorpresa vino cuando me enteré que el cardenal no le mencionó a Karadima las acusaciones que había en su contra. Solo le dijo que le pedía que renunciara a El Bosque porque ya había hecho mucho y debía cuidarse”. (Eliseo Escudero)
-¿Por qué incluía su opinión?
Porque es más difícil juzgar un hecho por la lectura, que lo que me tocaba a mí, que fue conocer a los actores de los hechos que se relataban. Tener a la persona frente a frente, ver sus reacciones, contra preguntarle, eso te da una certeza y un conocimiento de los hechos que no te lo da una lectura.
-¿Cuál fue el primer testimonio que recibió?
A mí me nombran encargado de esta investigación en mayo de 2004. Me nombró el mismo cardenal Francisco Javier Errázuriz. Mi primera acción fue recibir a unos familiares de James Hamilton que venían a relatar unos hechos de los cuales eran más bien testigos, no actores. Yo escuché sus testimonios, hice las preguntas que creí convenientes y les dije que iba a hacer un informe y presentarlo al cardenal. Pero les dije también que creía que quien debería hacer esta denuncia era el mismo James Hamilton, ya que él era el actor.
-¿Qué opinión entregó usted sobre estos testimonios?
Por los detalles que estaban relatados, era muy verosímil, pero la prudencia mandaba a esperar y escuchar al actor o bien algún otro testimonio que pudiera aparecer sobre el mismo caso. Y ese nuevo testimonio apareció el 4 de noviembre de 2005, cuando recibí una carta que me entregaron, la cual venía firmada por su relator (José Murillo). También estaba firmada, confirmado la veracidad de la carta, por el obispo Ezzati si no recuerdo mal. Él le daba credibilidad a la firma de la carta. Al leerla, una vez más me dio la impresión de que estábamos frente a hechos que tenían fundamento. Así que por segunda vez hice mi informe y aparte de incluir mi parecer sobre la veracidad que me daban los hechos relatados, escribí que en caso de tomarse la acción de sacar al sacerdote Fernando Karadima de la parroquia El Bosque, se debería hacer antes una auditoría de las platas.
-¿Por qué era necesaria esa investigación?
Por los relatos me di cuenta que se estaba frente a un caso en el que a los abusos sexuales se agregaba mucho desorden de platas, en cuyo uso claramente estaban involucrados víctimas y victimarios. Me refiero a que eran platas que se usaban, por ejemplo, para viajes a Estados Unidos, Europa, donde los propios acusadores habían sido beneficiados, invitados a estos viajes que ellos no podían pagarse. A mí me parecía que se debía tomar muy seriamente este problema. Por esta razón yo recomendé: “En caso que se tome la decisión de sacar al sacerdote involucrado en estos hechos -que a mí me parecían muy creíbles- se debe hacer una auditoría muy seria del uso de las platas de la parroquia y el uso que se dio a estas en favor de estos hechos”.
“Me di cuenta que se estaba frente a un caso en el que a los abusos sexuales se agregaba mucho desorden de platas … se usaban en viajes a EEUU, a Europa, donde los propios acusadores habían sido invitados a hacer viajes que ellos en esos momentos no podían pagarse”. (Eliseo Escudero)
-¿Qué ocurrió luego?
Una vez entregado este informe, pasaron solo un par de meses y en enero de 2006 llega James Hamilton diciendo que quería hacerme su declaración. En ese entonces Hamilton no sabía aún que José Murillo ya había estado aquí. En derecho se dice: “Unus testis, nullos testis”, un testimonio es un testimonio nulo, pero cuando apareció Hamilton teníamos dos testimonios directos y el segundo no era una carta, era una persona que uno la tenía enfrente y contaba con tantos detalles todo lo vivido, que era imposible no creerle. Y su testimonio concordaba con los testimonios relatados en la carta recibida en noviembre.
-¿Qué impresión le dejó el testimonio de James Hamilton?
Le puedo decir que es uno de los relatos más crudos que me ha tocado escuchar. Hice un nuevo informe. Le agregué mi parecer, como lo había hecho en el informe anterior. Hasta ahí era todo lo que yo podía y debía hacer, excediendo mi función al agregar mi parecer. Poco tiempo después, tres días antes de que mi cargo como promotor expirara, fui a hablar con el cardenal y le dije que en unos días más expiraba mi cargo como promotor de justicia y que me perdonara pero yo no estaba disponible para continuar en el cargo. Y fue en la víspera de dejar el cargo, cuando llegó a mí el tercer testimonio directo: Juan Carlos Cruz. Era un testimonio un poco diferente a los anteriores. La parte de los hechos era muy similar y no dejaba dudas de que sí habían ocurrido. Pero la manera de relatar era diferente. El señor Cruz los contaba con mucha rabia. Yo entiendo la rabia de este señor ya que no es fácil exponerse contando este tipo de hechos. Lo escuché, hice mi informe y al día siguiente dejé mi cargo.
-¿Por qué usted no interrogó a Karadima después de los primeros testimonios que le parecieron tan verdaderos?
Porque esa no era mi misión. A mí no me habían dado esa atribución. Solo en el caso de que el cardenal me lo hubiera solicitado, yo lo hubiera hecho. Pero así mismo le aclaro que en ese caso me hubiera opuesto.
-¿Por qué?
Porque frente a los testimonios que había aquí no quedaba más que tomar una decisión. Y yo no podía tomar esa decisión.
-¿Qué decisión?
El cardenal tenía tres caminos: El primero era leer los informes y decir “los testimonios no me convencen”. Y tirar todo a la basura. El segundo, era llamar al acusado, escuchar sus descargos y comparar los testimonios con los descargos del acusado. Y si los descargos no le convencían, decirle “yo le pido a usted que deje su cargo en la parroquia y se retire”. El cardenal no puede sin el permiso de Roma devolverlo al estado laical, pero sí pedirle que él pida a Roma la dispensa del sacerdocio. Y el tercer camino es nombrar a tres jueces para que frente a los hechos ellos juzguen y tomen una decisión. Esa decisión podía ser resuelta por ellos siempre y cuando no se encontraran menores entre las víctimas. Porque si se encontraban menores ya es un delito y eso sí o sí debe ser informado a Roma. (Diversas fuentes consultadas por CIPER coinciden en que el caso Karadima llegó a Roma porque uno de los denunciantes, Fernando Batlle, declaró: fui abusado sexualmente y torturado psicológicamente durante toda mi preadolescencia –hasta los 19 años aproximadamente– por el sacerdote Fernando Karadima)
“Ver a James Hamilton exponerse en televisión me dio muchísima pena y dolor. Yo había hecho todo lo que estaba en mi poder para que no se llegara a esto, pero quienes debían hacer el resto no lo hicieron”.
****
“No sólo hablé con el cardenal sino que comuniqué todo lo que había ocurrido a alguien superior a él, conté todo lo que yo había escuchado y cómo se había procedido”. (Eliseo Escudero)
-Como promotor entonces, cuando le tocaba investigar estos casos, ¿nunca interrogó a un sacerdote acusado de alguna conducta indebida?
En un par de ocasiones el cardenal me pidió que entrevistara a un acusado, pero eran hechos diferentes. Recuerdo a un sacerdote al que se le acusaba de tener relaciones con una mujer. Se presentaron los hechos, hice mis informes y el cardenal me pidió que entrevistara al acusado. Mi primera reacción fue decirle que creía que él debía ser quien entrevistara al acusado, pero si creía que debería hacerlo yo, lo hacía siempre y cuando me diera un mandato por escrito. Él lo hizo, y entrevisté a esta persona. Acabó fuera del sacerdocio. Ahora, en este caso, ni con mandato del cardenal hubiera entrevistado a Karadima porque el caso me daba asco. Y si el cardenal me hubiera dicho que la entrevista a Karadima la hiciera yo, le habría insistido que era él quien debía hacerla.
-Luego de que terminó su período como promotor, ¿qué ocurrió?
Fui sustituido en el cargo y unos meses después me enteré que el cardenal le había pedido la renuncia a Karadima como párroco de El Bosque. Pensé que esto era a raíz de los hechos presentados. Incluso eso fue lo que le dije a José Murillo por teléfono cuando por esos días me llamó para saber en qué estaba el caso. “Hay buenas noticias, el cardenal le pidió la renuncia a Karadima y dejó de ser párroco de El Bosque”, le dije. Mi sorpresa vino después, cuando me enteré por una persona muy ligada a Karadima, que el cardenal no mencionó en ningún momento las acusaciones que había en su contra. Solo le dijo que le pedía que renunciara a El Bosque porque él ya había hecho mucho y debía cuidarse.
Supe también que sólo mucho tiempo después de que había renunciado, el cardenal le mencionó, muy de pasada: “hay unas acusaciones en su contra rondando por ahí que no tienen mucho fundamento”.
-¿Usted nunca le dijo nada al cardenal?
Mire, no solo hablé con el cardenal, sino que comuniqué todo lo que había ocurrido en esta investigación a alguien superior al cardenal. Le conté todo lo que yo había escuchado y cómo se había procedido en este tema.
-¿Y al cardenal qué le dijo?
Nuestra conversación fue después que salió el programa Informe Especial de TVN. Yo quedé muy mal con ese programa, incluso tuve un accidente vascular. Ver a James Hamilton, quien tenía tanto pudor de dar a conocer esto, exponerse así en televisión, me dio muchísima pena y dolor. Yo había hecho todo lo que estaba en mi poder para que no se llegara a esto, pero quienes debían hacer el resto no lo hicieron. Hubo mucha omisión en este caso… Así que fui a hablar con el cardenal y le conté lo de mi accidente vascular y le dije: yo soy una víctima más de Karadima. Y en esa ocasión le pregunté por qué él no se había acercado a las víctimas. El respondió que él era juez en esta causa y por lo tanto no podía acercarse porque debía tomar distancia. Y que él tenía sus razones para no recibir a James Hamilton. Evidentemente esa respuesta no me pareció, ya que él es el pastor y si de su rebaño se le acerca una oveja herida, él tiene el deber de acogerla.

Sacerdote Juan Díaz: “Tuve la impresión de que el cardenal tomaba con seriedad la denuncia”

No solo el relato del sacerdote Eliseo Escudero abre interrogantes sobre la lentitud de la iglesia para actuar en el caso Karadima. Otros dos testimonios de sacerdotes que hablaron con CIPER apuntan a lo mismo y contradicen lo que ha dicho el cardenal Errázuriz sobre esta investigación. El 25 de abril de este año, en su carta pastoral Errázuriz se refirió al tema Karadima y aseguró que las tres primeras denuncias formales contra el cuestionado sacerdote comenzaron a llegar al Arzobispado de Santiago a partir de mayo de 2005.
“Tuve la impresión de que (el cardenal) tomaba con seriedad la denuncia. No reacciono en defensa de Karadima; por el contrario, dijo que iba a estudiar esta carta con seriedad”. (Juan Díaz)
El sacerdote jesuita Juan Díaz tiene otro recuerdo. Él afirma que supo la historia del filósofo José Murillo cuando era vicario de Educación, en 2003. A Murillo lo había conoció desde los tiempos en que éste intentaba ser sacerdote en el noviciado jesuita y Díaz era provincial de la orden. Murillo desistió de su intento en 1999, pero dice que por la amistad que trabó con Díaz y la confianza que le tiene, acudió a él cuando decidió contar su verdad.
A Díaz le refirió esencialmente la misma experiencia que luego repitió ante el fiscal Armendáriz cuando se inició la investigación judicial: toqueteos en los genitales, manipulación y un intento de masturbarlo del cual Karadima trató de hacerlo sentir culpable.
El sacerdote Díaz recuerda que se quedó impactado con el relato: “Yo nunca había escuchado cosas como esas referida a Fernando Karadima. Había escuchado cosas positivas como el carisma que tenía y cómo atraía a los jóvenes y también cosas negativas como que era manipulador, pero nada como lo que me relató José Murillo en esa oportunidad”. Y agrega: “el testimonio me pareció creíble porque conocía a la persona que me lo contaba, y lo veía afectado. Lo animé a que le escribiera una carta al arzobispo Errázuriz y me comprometí a entregársela”.
El sacerdote piensa que alrededor de un mes después de esa conversación Murillo le entregó la carta. “Los vicarios nos reuníamos semanalmente con Errázuriz y después de esa reunión le pedí unos minutos en privado. Ahí le conté que una persona que yo conocía y estimaba, José Murillo, me había relatado una serie de acusaciones que afectaban al padre Karadima. Le dije que lo que me decía Murillo me parecía creíble y después de eso le entregué la carta. Él la leyó con atención delante de mí. Se mostró sorprendido. Tuve la impresión de que tomaba con seriedad la denuncia. No reacciono en defensa de Karadima; por el contrario, dijo que iba a estudiar esta carta con seriedad.
-Fuentes eclesiásticas han sostenido que esa primera denuncia de 2003 era anónima.
-No creo que se refieran a esta carta porque yo le expliqué al cardenal quien hacía la denuncia y de qué se trataba.
-¿Recuerda si estaba firmada la carta?
-Mire, yo la leí y decía lo mismo que José Murillo me había contado a mí. No recuerdo si estaba firmada, aunque imagino que sí. En todo caso le aseguro que no me habría prestado para transmitir una denuncia anónima.
-Después de que entregó esa denuncia, ¿recibió alguna respuesta del cardenal?
-Nunca me tocó el tema de nuevo. Yo fui vicario hasta 2005 y nunca me dijo nada.
“No sé cuál puede ser la razón de que el cardenal no me haya vuelto a tocar el tema”. (Juan Díaz)
-¿Qué le parece que no le haya vuelto a hablar del tema ni haya canalizado esas denuncia hacia una investigación?
-No sé cuál puede ser la razón de que el cardenal no me haya vuelto a tocar el tema.
-¿Usted le preguntó alguna vez qué había pasado?
-¿Yo debía preguntarle?
-Con esa denuncia que a usted le pareció creíble no se inició ninguna investigación. ¿Qué explica esa actitud del cardenal?
-Sinceramente prefiero reservar en mi fuero interno mi explicación.

Sacerdote Rodrigo García: “Ezzati dijo: aquí hay una víctima y debe ser escuchada”

El testimonio del sacerdote Juan Díaz deja abierta una incógnita: ¿Qué hizo Errázuriz con la carta que le entregaron? Ni en el proceso canónico ni en la justicia civil hay registro de que él le haya dado curso a esa denuncia. De hecho, la primera acusación que recibe oficialmente el sacerdote Escudero contra Karadima es la que llega a hacer la ex esposa de Hamilton, un año después.
Consultado sobre esa carta, Murillo explica que “tiempo después de enviársela al cardenal la borré de mi computador. Me daba vergüenza, no quería que mi familia, por un error, la leyera.”
El sacerdote jesuita Rodrigo García es amigo de José Murillo desde 1997 y fue una de las primeras personas a las que éste le contó lo que había vivido en la Parroquia El Bosque. Se lo dijo alrededor del año 2002 y su relato, explica el sacerdote, fue coincidente con lo que el filosofo denunció más tarde ante la justicia: tocaciones, intento de masturbación y un largo periodo en el que fue manipulado y se lo hizo sentir culpable de esos hechos.
García dijo a CIPER que se sorprendió con el relato de Murillo y que por lo mucho que lo conocía, no tuvo dudas de que decía la verdad. Supo más tarde que había decidido denunciar estos hechos al arzobispo Errázuriz; se enteró de la carta enviada a través del entonces vicario de la Educación Juan Díaz y supo del silencio que guardó la autoridad. García dice que por ese motivo, en el segundo intento de Murillo, la denuncia fue presentada a Ricardo Ezzati, entonces obispo auxiliar de Santiago, actual arzobispo de Concepción y recién elegido presidente de la Conferencia Episcopal. García fue el emisario de la carta y recuerda que se reunió con Ezzati el 11 de abril de 2005, en la mañana.
“La reacción del arzobispo Errázuriz ante la carta anterior hizo que intentáramos buscar otro camino (…) Monseñor Ezzati nos daba confianza”. (Rodrigo García)
-¿Por qué decidieron que era mejor hablar con Ricado Ezzati?
-Porque la reacción del arzobispo Errázuriz ante la carta anterior hizo que intentáramos buscar otro camino. Queríamos que alguien distinto del cardenal supiese de la denuncia y no quedase nuevamente todo a su discreción y sin más testigos. Al mismo tiempo, hubo un acto de confianza en que la Iglesia, desde dentro, haría alguna cosa. Monseñor Ezzati nos daba confianza.
-Él dijo recientemente que lo que recibió de usted fue una carta anónima, pero que le dio crédito porque la persona que se la llevaba era un sacerdote jesuita. ¿Por qué fue anónima la denuncia?
-Lo que ocurrió fue lo siguiente. Yo visité a monseñor Ezzati y le expuse el caso diciéndole que se trataba de una persona que yo conocía y que me daba absoluta confianza. Fue una exposición larga y detallada. Después de recibir de mí la denuncia, recibió también la carta. Efectivamente la carta no estaba firmada porque José no quería exponer su nombre en vano otra vez. Quería saber primero si lo iban a oír. Si Ezzati decía que quería hablar con el autor de la carta, se presentaría de inmediato. Y eso fue lo que ocurrió. Entonces no se puede decir que era una denuncia anónima. Eso suena a un sobre sin remitente con un autor inubicable. La carta la estaba avalando yo. Y el denunciante se presentó de inmediato.
-¿Que dijo Ezzati cuando leyó la carta?
-Dijo casi textualmente: “aquí hay una víctima y debe ser escuchada. Dígale que venga”. Fijó una reunión que se llevó a cabo cerca de un mes después. Acompañé a José a la oficina y se reunieron solos. Recuerdo que José salió conforme, tranquilo, creyendo que había sido escuchado.
El sacerdote García agrega que fortuitamente se encontró dos veces más con Ezzati en distintas circunstancias y que el obispo, tomando la iniciativa, se le a acercó a hablarle sobre el tema. La primera vez le dijo “lo suyo está avanzado”. La segunda vez, a fines de 2005 le comentó “lo suyo está en manos del cardenal”.
Esta versión es coincidente con lo señalado por el promotor de justicia Eliseo Escudero, quien declaró que a fines de 2005 recibió una denuncia notarial que tenía la firma de Ezzati como respaldo.
Pese a todos los testimonios que ya estaban disponibles en 2005, la investigación eclesiástica que dejó Escudero al terminar su cargo, solo se retomó en septiembre de 2009, cuatro años después, cuando se designa al sacerdote Fermín Donoso Espic.
“Ezzati dijo casi textualmente: aquí hay una víctima y debe ser escuchada. Dígale que venga”. (Rodrigo García)
Así lo confirmó el sacerdote en su declaración ante el fiscal Xavier Armendáriz: “Por encargo del cardenal Errázuriz desde septiembre del año pasado me desempeño como promotor de la justicia de la iglesia para investigar posibles conductas indebidas por parte del sacerdote Fernando Karadima, causa que se inició en 2003 ó 2004, iniciada como Promotor de Justicia por el padre Eliseo Escudero, quien renunció al cargo por expirar su plazo”.
Consultado por el diario The New York Times, Errázuriz declaró que en 2003, al conocer la primera denuncia de Murillo “lamentablemente no la juzgué creíble”.
¿Hasta cuándo siguió creyendo increíbles las acusaciones el cardenal? Porque lo cierto es que desde 2006 a 2009 las instancias pertinentes del Arzobispado de Santiago no dieron señales de investigar a fondo la veracidad de las acusaciones de los cuatro profesionales y de la ex esposa de uno de ellos, a pesar de las recomendaciones de varios sacerdotes, entre ellos el propio promotor de justicia Eliseo Escudero.
Sólo el cardenal Francisco Javier Errázuriz puede responder.
CRONOLOGÍA BÁSICA
2003. José Murillo relata al sacerdote Juan Díaz -vicario de Educación del Arzobispado de Santiago- su historia de abusos como víctima de Karadima.
2003. Un mes después, Murillo le entrega una carta a Juan Díaz con su testimonio. Díaz relata que esa carta se la entregó al cardenal explicándole de quien se trataba e insistiendo en que le parecía creíble lo relatado. Hace unas semanas Errázuriz dijo al diario The New York Times que la denuncia de Murillo “lamentablemente no la juzgué creíble”. No dijo entonces que esta denuncia se la había entregado, respaldándola, su vicario de Educación.
2004, mayo. El promotor de justicia Eliseo Escudero recibe las denuncias contra Karadima presentadas por María Verónica Miranda, por entonces esposa de James Hamilton. La acompaña la madre éste. Escudero las oye por instrucciones de Errázuriz. Le envía un informe en el que juzga creíble lo relatado.
2005, 11 de abril. El sacerdote Rodrigo García se reúne con el obispo Ezzti para ponerlo al tanto de las denuncias de Murillo contra Karadima. García dice que recurrieron a Ezzati porque “queríamos que alguien distinto del cardenal supiese de la denuncia y no quedase nuevamente todo a su discreción y sin más testigos.” García le entrega a Ezzati una carta de Murillo, sin firma. Ezzati dice que quiere conocer al denunciante.
2005, mayo. Cerca de un mes después, Murillo relata personalmente su historia al obispo Ezzati. Este le pide que haga una declaración notarial de su testimonio.
2005, 4 de noviembre. El sacerdote Escudero recibe la carta de José Murillo, la cual viene con la firma Ezzati avalándola. Dice Escudero: “al leerla, me dio una vez más la impresión que estábamos frente a hechos que tenían fundamento, así que por segunda vez, hice mi informe y aparte de incluir mi parecer sobre la veracidad que me daban los hechos, puse que en caso de tomarse la acción de sacar al sacerdote Karadima de la parroquia, se debería hacer antes una auditoría”.
2006, enero. Escudero recibe la declaración de James Hamilton. El sacerdote afirma: “a partir de ese momento teníamos dos testimonios directos… Era imposible no creerle… es uno de los relatos más crudos que me ha tocado escuchar. Hice un nuevo informe, le agregué mi parecer como lo había hecho en el informe anterior. Hasta ahí era todo lo que yo podía y debía hacer.
2006. Poco después de Hamilton, Escudero recibe el tercer testimonio directo: Juan Carlos Cruz, el cual tampoco “dejaba dudas de que los hechos sí habían ocurrido”. Escudero dice que ”lo escuché, hice mi informe y al día siguiente dejé mi cargo”. Desde entonces y hasta septiembre de 2009 no hay investigación eclesiástica sobre el caso.
2006, septiembre. Errázuriz le pide a Karadima que deje el cargo. Lo reemplaza el sacerdote Juan Esteban Morales. Escudero interpreta este hecho como una consecuencia de la investigación que ha llevado adelante. Más tarde se entera de que el Cardenal le ha pedido a Karadima que deje el cargo sin mencionarle la investigación, argumentando que debe cuidar su salud. CIPER recogió testimonios parecidos en el entorno de la parroquia El Bosque: la salida de Karadima y su reemplazo por Morales se explicó oficialmente como un asunto de la edad del sacerdote. Por ello, muchas personas se enteraron de las acusaciones de Karadima recién en abril de 2010 con el programa de Informe Especial.

Extraido de CIPER Chile

Hora de sacar las tropas chilenas de Haití

por Raul Sohr

La muerte de un ciudadano haitiano a manos de un militar chileno, la semana pasada en Cabo Haitiano, es la gota que rebasa el vaso. Los soldados se habrían visto rodeados por una turba que arrojaba piedras.
De hecho, varios uniformados resultaron con lesiones por las pedradas. La agitación respondía a la angustia e impotencia de la población ante la epidemia de cólera que ya ha matado a mas de mil cuatrocientas personas e infectado a casi veinticinco mil.
A lo largo del país ha corrido el rumor que las fuerzas de la Misión para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), más conocida por los Cascos Azules, es la que trajo el mal.
El Presidente haitiano, René Preval, y los funcionarios de la MINUSTAH culpan a agitadores por las protestas. Ellas serían azuzadas para crear un clima de inestabilidad por las elecciones presidenciales que tienen lugar este domingo.
Pero sería ingenuo creer que los supuestos activistas consiguieron alzar a miles de personas contra los Cascos Azules por meros rumores.
Lo que existe en Haití es, como ha ocurrido en el pasado, un rechazo
a la presencia de tropas extranjeras. Es este sentimiento hacia lo que algunos consideran fuerzas de ocupación el que sirve de fermento para movilizar contra lo que, en este caso, es un chivo expiatorio.
El pueblo haitiano merece recibir, especialmente después del terremoto del 12 de enero, toda la ayuda que sea posible.
Pero la presencia de tropas, con armas de guerra que terminan siendo usadas en su contra, no conviene a nadie. Para la mantención del orden interno se requieren policías entrenados para lidiar con muchedumbres agresivas.
Tampoco es conveniente para los países que despachan las tropas eternizar su presencia a un alto costo humano y económico.
El costo de la MINUSTAH en sus dos primeros años representó un gasto de más de mil millones de dólares. En el mismo período, el gobierno haitiano recibió algo menos de trescientos millones de dólares en ayudas.
Pero hoy, por encima de todo, el país requiere al menos un millar de enfemeras y un centenar de médicos. Cuba ya está presente con cuatrocientos doctores.
En toda misión bélica, sea ofensiva o humanitaria, es necesario contar con una estrategia de salida. Es imperioso establecer metas y un cronograma para su ejecución.
En Haití la presencia militar del Batallón Chile, integrado por quinientos efectivos del Ejército y la Armada, ya pasa de los seis años.
En el país no hay bandos armados que requieran de una fuerza extranjera para impedir la recurrencia de acciones bélicas. En consecuencia no hay razones objetivas para que dicho batallón permanezca allí a un alto costo.
En cambio parte de lo desembolsado debería destinarse a incrementar la ayuda médica, educacional y de otros servicios por la vía de las organizaciones no gubernamentales que ya se encuentran allí.
Las misiones de Naciones Unidas suelen caer en el sopor burocrático que es guiado por la inercia.
Así los mandatos para mantener Cascos Azules pueden prolongarse por décadas contribuyendo a la fatiga de ayuda por parte de la comunidad internacional. Haití no requiere la presencia de un vasto contingente militar extranjero.
Tampoco requiere, como lo ha dicho Preval, de un Ejército propio: “Yo escucho a menudo decir que el Ejército sirve para el desarrollo, para proteger el medio ambiente y traer seguridad. Eso es falso… El presupuesto destinado a las Fuerzas Armadas prefiero utilizarlo en salud, educación y construcción de infraestructura”.
Es hora de retirar el Batallón Chile y seguir el consejo de Preval.

Extraido de LA NACION

LA VIRGEN OBESA DE LA TEVE

por Pedro Lemebel
Redondeado por el sopor de la tarde, el mito burlón de Don Francisco recrea el lánguido fin de semana, el opaco fin de semana poblacional que por años solamente tubo el escape cultural de Sábados Gigantes, el día chillón del verano haragán, el polvo seco de la calle sin pavimentar y la tele prendida, donde el gordo meneaba la colita al ritmo de la pirula.
Desde los sesenta, el joven y espigado Mario, vislumbro el éxito en el tanto por cuanto de su negocio de patronato. Desde ese manoseo monetario del ahorro y la inversión, hizo pasar a todo un país por la treta parlanchina de su optimismo mercante. Es decir, reemplazo el mesón de la negocia por el trafico de la entretención televisiva, la hipnosis de la familia chilena, que cada sábado, a la hora de onces, espera al gordo
para reír sin ganas con su gruesa comicidad. Así Don Pancho, supo hacer el mejor negocio de su vida al ocupar la naciente televisión como tarima de su teatralidad corporal y fiestera. Con mucha habilidad, impuso su figura regordeta. Anti televisiva, en un medio visual que privilegia el cuerpo diet. Contrabandeando payasadas y traiciones del humor ladino, nos acostumbro a relacionar la tarde ociosa del sábado con su timbre de tony, con su cara enorme y su carcajada fome, que sin embargo hizo reír a varias generaciones en los peores momentos.
Quizás su talento como estrella de la animación, se debe a que supo entretener con el mismo cantito apolítico todas las épocas, Y por mas de veinte años, vimos brillar la sopaipilla burlesca de su bufonada, y Chile se vio representado en el San Francisco de la pantalla, la mano milagrosa que regalaba autos y televisores como si les tirara migas a las palomas. Manejando la felicidad consumista del pueblo, el santo de la tele hacia mofa de la audiencia pobladora ansiosa por agarrar una juguera-radio-encendedora-estufa, a costa de parar las patas, mover el queque, o aguantar las bromas picantes con que el gordo entretenía al país.
Tal vez, la permanencia de este clown del humor fácil en la pantalla, se debió a que fue cuidadoso en sus opiniones políticas, y supo atrincherarse en el canal católico, donde su programa siempre tuvo el apoyo de la derecha empresarial. Aun así, aunque Don Francisco nunca dijo nada sobre la violación de derechos humanos y se hizo el loco cuando el hijo de Contreras declaro que su papa almorzaba con el…  Aun así, aunque le hacia una venia a los sables, hay gestos suyos que pocos conocen y que harían más soportable su terapia populista. Se sabe que en los primeros días después del golpe, le compro un sanguche a un periodista que entonces era perseguido por los militares. Tal vez esto, haga mas digerible su insoportable cháchara, pero no basta para el Vía Crucis de la Teleton. Esa odiosa teleserie de minusválidos gateando para que la Coca Cola les tire unas sillas de ruedas. No basta la emoción colectiva, ni la honestidad de las cristianas intenciones, ni el sentimentalismo piadoso para justificar la humillación disfrazada de colecta solidaria. No basta la imagen del animador como virgen obesa con la guagua parapléjica en los brazos, haciéndole propaganda a la empresa privada con un problema de salud y rehabilitación que le pertenece al estado. Con este gran gesto teletonico, el país se conmueve, se abuena, se aguachan sus demandas rabiosas. Y el “Todos juntos”, funciona como el show reconciliador donde las ideologías políticas blanquean sus diferencias bailando cumbia y pasándose la mano por el lomo con la hipocresía de la compasión. Porque más allá de los hospitales que se construyen con el escudo de la niñez invalida, quien mas gana en popularidad es el patrono del evento. El sagrado Don Francisco, el hombre puro sentimiento, puro chicharrón de corazón, el apóstol televisivo cuya única ideología es la chilenidad y su norte la picardía cruel y la risotada criolla que patento como humor nacional.
 A lo mejor, en estos años de desengaño democrático, si había que exportar un producto típico chileno, que no fuera Condorito, pasado de moda por roto y resentido, ahí estaba Don Francis: sentimental, triunfador y chacotero. Si había que instalarlo en algún escenario, no cabía duda que el mejor era Miami y su audiencia sudaca. Al resto del show, sumarle el gusaneo cubano y su hibrides de hamburguesa gringa y salson trasplantado, allegado, paracaidistas de visita siempre, pero que se creen yanquis con sus pelos teñidos, sus grasas monumentales y su vida fofa del carro al mall, del mall al surfing, y del Beach al living room, con bolsas de papas fritas, pop corn, pollo Chicken y litro de Coca Cola, para ver al chileno gracioso, que cada tarde de sábado reparte carnaval  a la tele audiencia latina. En fin, dígase lo que se diga. Don Francisco equivale a la cordillera para los millones de telespectadores del continente que lo siguen, lo aman, le creen como a la virgen, y ven en la boca chistosa del gordo una propaganda optimista de país. Más bien, una larga carcajada neoliberal que limita en una mueca triste llamada Chile.

De las revoluciones educacionales en Chile

Nuestro país ha tenido varias revoluciones en su historia educacional. Algunas con resultados positivos y otras con retrocesos importantes. La primera fue la discusión y promulgación de la ley de instrucción primaria obligatoria, a comienzos del siglo XX. La educación dejaba de entregarse restrictivamente a las élites -la desigualdad de la educación chilena estuvo presente desde su origen- y el Estado pasaba a tener un rol clave en la provisión educacional hacia las clases populares. La segunda revolución vino con el gobierno de Eduardo Frei Montalva, que profundizó la ampliación de cobertura en primaria y secundaria, modificó el currículum, apostó por una mejor preparación de los profesores y reestructuró la educación superior, entre varias otras reformas. La tercera revolución, aunque suene paradójico, ocurrió en dictadura. Sin tener que preguntarle a nadie, en el período de Pinochet se establecieron nuevos principios constitucionales para la educación de los chilenos, se creó una ley marco que consagró la privatización y estratificación de nuestro sistema escolar, se modificó el modelo de financiamiento y se traspasó la educación pública a los municipios.

Esta revolución -silenciosa, pero revolución al fin- generó las bases de un sistema escolar donde son mucho más comunes los conceptos de mercado y competencia que los de colaboración y equidad.

Con el regreso de la democracia, como era de esperar, escasearon las revoluciones. A pesar de ello, y sin modificar la estructura del sistema, los gobiernos de la Concertación ejecutaron una reforma que le cambió la cara a la educación chilena. En una época en la que abundan los diagnósticos catastrofistas e irresponsables, la evidencia es incontrarrestable: Chile está en otro piso educacional y esto comienza a traducirse en un proceso inicial de mejoramiento. Lo demuestran los resultados de las últimas pruebas SIMCE y hoy también la evidencia internacional, como la del recién publicado reporte How the world´s most improved school systems keep getting better, que sistematiza la experiencia de sistemas escolares que han mostrado mejoras sustantivas en los últimos años y que reconoce en Chile un ejemplo de cómo con políticas consistentes a lo largo del tiempo puede iniciarse un cambio favorable hacia mejores aprendizajes.



La verdadera revolución en democracia la produjeron los estudiantes, que tuvieron la capacidad de poner en la agenda aquellos temas que realmente requieren una revolución educativa. Plantearon la urgencia de contar con una educación pública de calidad, el fortalecimiento del rol del Estado en un sistema escolar donde el mercado define hasta los nombres de las escuelas y las posibles salidas al problema más importante de nuestra educación: una estratificación que nos deja parados como uno de los sistemas escolares más desiguales del mundo. Sin lograr alterar sustantivamente estos problemas, la “revolución pingüina” del 2006 se tradujo en una nueva Ley General de Educación que genera un marco mucho más propicio para una educación con calidad y equidad en Chile.

Con estos antecedentes sobre la mesa, es más que legítima entonces la pregunta de si los cambios propuestos por el gobierno hace algunos días son o no una revolución. En mi opinión, profundizan algunas modificaciones ya en curso -como la entrega de más recursos a las escuelas que concentran más alumnos vulnerables- y, sobre todo, avanzan en la línea de establecer incentivos que supuestamente presionan y promueven mejores resultados, a pesar de que la evidencia internacional es sólida en demostrar que éstos no sirven de nada –e incluso tienen efectos negativos– si no van acompañados de políticas que desarrollen capacidades en el sistema, algo de lo que la propuesta tiene poco. Junto con esto, los cambios anunciados hasta el momento omiten cuál es la posición del gobierno para fortalecer la educación pública -además de crear los controversiales liceos de excelencia- y nada plantean respecto a cómo se enfrentará la segmentación de nuestro sistema escolar, ambos aspectos donde sí se podría avanzar de forma revolucionaria. ¿Una nueva revolución educacional? Juzgue usted mismo.

Por SENTIDOS COMUNES

Las platas de la Roja: El botín detrás de la guerra del fútbol


Más de US$ 60 millones generará la selección chilena gracias a sus contratos para el periodo 2011-2015. El bloque que apoya a Jorge Segovia prometió a los clubes chicos –que viven con sus balances en rojo– una tajada de esa torta. Ya a fines de 2009, cuando recién se proyectaban estos suculentos ingresos, los tres grandes –Colo Colo, la U y la UC– sondearon si Harold Mayne-Nicholls se abriría a la idea de repartir esos dineros al repostular al timón de la ANFP. El rotundo “no” del presidente, que pretendía construir un mega complejo deportivo para la Roja y completar la adquisición del 100% del Canal del Fútbol para la asociación, selló la confrontación que terminó gatillando el caos que hoy vive el fútbol y la renuncia del artífice del éxito deportivo: Marcelo Bielsa.
“¡Esto va a terminar, señoras y señores! ¡Esto va a terminar!”. Justo cuando radio Cooperativa desparramaba
la ansiedad del relator Ernesto Díaz Correa por todo el país, el peruano Víctor Rivero dejó de correr, alzó los brazos y con su pitazo no marcó el término del partido, sino el inicio de una fiesta profundamente roja:
–¡Nos vamos a Sudáfrica! Hemos clasificado, señores… ¡Chi, Chi, Chi, le, le, le, Viva Chile!… Así te quiero y así me gustas, Roja linda… Nos vamos de safari, papá. Veo elefantes, veo leones, veo jirafas, veo cebras, porque ya estamos en Sudáfrica. Celébrenlo de Arica a la Antártida y todos los chilenos repartidos por el mundo… Celébrelo, no más. Descorche, no más, en esta noche mágica, hermosa y única, de fiesta para el pueblo de Chile, porque la Roja de todos ya está en el Mundial… No estamos soñando, es verdad. ¡Grande Bielsa, grande loco lindo!… Esta noche Chile es feliz.
Ernesto Díaz dibujaba con su voz las emociones de una jornada en que la visita había sido maravillosamente descortés con sus anfitriones en Medellín. Era el 10 de octubre de 2009 y Chile amarraba un triunfo por cuatro goles a dos sobre Colombia. La Roja había timbrado, al fin, su pasaporte a la fiesta mayor del fútbol. Y todo parecía indicar que la exitosa campaña había abierto también la aduana para que Harold Mayne-Nicholls transitara sin sobresaltos a un segundo periodo al timón de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP).
Pero en medio de la fiesta, los administradores del club más poderoso de la liga profesional chilena ya habían comenzado a mover los hilos que un año más tarde terminarían desbancando a Mayne-Nicholls y, por carambola, al entrenador Marcelo Bielsa.
¿Por qué los dueños de Colo Colo, cuando aún se jugaban las eliminatorias, habían determinado que uno de sus objetivos prioritarios era sacar del mapa a Mayne-Nicholls, aún corriendo el riesgo de que el más prestigiado de los actores del balompié local, Bielsa, se mandara a cambiar? Fueron varios los factores, pero entre todos había uno más potente: la plata que estaba generando y que generaría la selección.
En octubre de 2009, mientras participaba en el foro “Leader in Football” en Londres poco antes del partido decisivo en Medellín, Mayne-Nicholls ya había bosquejado los años de vacas gordas que se avecinaban en lo relacionado a las platas de la Roja:

–El contrato con Canal 13 fue por US$ 16,1 millones y se incluyeron todos los derechos de la selección. Hablo de TV nacional, TV cable, TV internacional, internet, new media, merchandising, etc. Esperamos recaudar por los mismos derechos, al menos, el doble. Nos deja abiertas las puertas para que en la próxima licitación de los derechos de TV y derechos comerciales se superen los US$ 30 millones. Nuestros cálculos más optimistas hablan de US$ 42 millones por cuatro años.
Y este año, en un encuentro con empresarios de la Sociedad Nacional de Agricultura, el presidente de la ANFP volvió a proyectar cifras increíblemente auspiciosas (vea las láminas de esa presentación).
Hoy es un hecho que los ingresos que sumará la Roja superarán los US$ 60 millones. Con esos números en el horizonte, en los últimos meses de 2009 Colo Colo comenzó a armar la trenza con Universidad de Chile y Universidad Católica para sacar a Mayne-Nicholls y conseguir la “co-gestión” de los ingresos de la Roja. Una jugada que culminó en la articulación de un bloque opositor bajo la candidatura del mandamás de Unión Española, Jorge Segovia.
El programa de Segovia hace una promesa clara respecto a la distribución de los ingresos de la escuadra nacional: “Al igual como ocurre en todas aquellas organizaciones gestionadas de manera eficiente, la selección puede también generar excedentes que deben ser distribuidos entre todos los asociados en forma igualitaria”.
Ese compromiso fue clave para que la elección se inclinara a última hora hacia Segovia. El enfrentamiento pudo haber terminado con su triunfo en las urnas, pero la mediática renuncia del entrenador Bielsa y la decisión del directorio de la ANFP de inhabilitar a Segovia, tienen al fútbol sumido en un marasmo donde los puentes entre ambos bloques siguen cortados.

Por una tajada

Mayne-Nicholls convirtió a la Roja en un producto premium. En 2006, cuando asumió, tuvo que bajar al sótano de la asociación a recoger lo que había quedado de la selección en la era de Nelson Acosta y Reinaldo Sánchez. Tres años más tarde, se daba el lujo de clasificar al Mundial cuando aún faltaba una fecha por disputar, de derrotar por primera vez a Argentina jugando por los puntos y de guapearle a Brasil en su casa con un fútbol dinámico, agresivo y vistoso. El fútbol de Bielsa.
La portentosa campaña eliminatoria convirtió a la selección en un activo altamente valorado. Empresas de primer nivel no disimulaban su interés en asociar su nombre a la Roja de Bielsa. Los ingresos de la selección comenzaron a proyectarse en decenas de millones de dólares y a los dirigentes empezó a incomodarles no obtener para sus clubes una tajada de esa torta.
Dice un alto funcionario de uno de los “clubes grandes” –Colo Colo, U. de Chile y UC– que fueron representantes de Blanco y Negro (ByN) los que a fines del 2009 sondearon si Mayne-Nicholls, al postular a su segundo periodo al mando de la asociación, consideraría abrirse a “co-gestionar” la ANFP con los clubes más importantes, especialmente en lo referente a las platas de la selección.
“Co-gestionar” los ingresos de la Roja, no es más que un eufemismo para referirse al deseo de “repartir” esa plata –o parte de ella– entre los clubes. El mismo funcionario señala que la “co-gestión” ponía en riesgo que Mayne-Nicholls contara con los fondos para cumplir los acuerdos que tenía con Bielsa, entre ellos construir un supercomplejo deportivo para la selección –abierto al uso de todos los clubes–, al estilo de las instalaciones de la asociación argentina en Ezeiza. El rotundo “no” del timonel, asegura, selló el camino confrontacional que en adelante seguirían los controladores de ByN: “Harold fue poco diplomático, poco político. Lo mató el estilo”.

El olfato de los dirigentes no falló. Los contratos relacionados con la Roja que suscribió la ANFP para el periodo 2011-2015 casi triplicaron los ingresos que había generado la selección con los acuerdos comerciales firmados por el ex presidente Reinaldo Sánchez y que cedieron los derechos de TV a Canal 13, facultando a la estación a negociar con los sponsors.
Pablo Hoffmann, gerente de O’Higgins y ex gerente general de la ANFP entre 1994 y 2002, asegura que durante ese periodo la selección se consolidó como un producto rentable y se repartieron más de $ 60 mil millones en utilidades a los clubes.
Pero reconoce que el directorio de Mayne-Nicholls ha llevado a la Roja a su máximo rendimiento económico, superando en tiempo récord los efectos de los pésimos contratos firmados por Reinaldo Sánchez:
–Sánchez hizo un 25% del total (de ingresos) que hicimos nosotros. O sea, el fútbol se empobreció un 75%. Aparte de eso, dejó muy mal negociada la selección para 2007-2010, con contratos muy mal hechos (…) Harold tuvo mala suerte, porque tuvo que financiar la ANFP con malos contratos de TV y “esponsoraje”.
Según las cuentas que publicó El Mercurio el domingo 21 de noviembre, los contratos que firmó Mayne Nicholls para el periodo 2011-2015 suman ingresos por US$ 58 millones. Los derechos de TV fueron cedidos en US$ 17,5 millones (de ellos, Chilevisión paga US$15,5 y Full Play, que los comercializará en el extranjero, los restantes US$ 2 millones). Otros US$ 25 millones provienen de cinco sponsors. Y Puma puso US$ 15,5 millones para proveer el vestuario del equipo. A eso deben agregarse las recaudaciones en los partidos, que en la era Bielsa sumaron cerca de US$ 9 millones.
En suma, los ingresos de la selección para la nueva clasificatoria no debiesen ser inferiores a US$ 60 millones. A eso, claro, habrá que restar los gastos: sueldos y premios de cuerpo técnico y jugadores (el equipo de Bielsa cobraba US$ 2,7 millones por año para el nuevo proceso), vuelos charter en primera clase para el plantel, alojamiento, alimentación y mantención de los campos de entrenamiento, entre otros factores. Aún así, tras la raya para la suma, de repetirse una campaña virtuosa, el saldo positivo en caja podría ser bastante amplio.
En todo caso, Hoffmann –ejecutivo de uno de los clubes que votó por Mayne-Nicholls–, cree que el actual directorio no entendió que no basta con hacer buenos negocios para administrar la ANFP:
–Pienso que así como este equipo tiene muchas habilidades para los negocios, no tiene ninguna para la política (…) Nunca la U, el Colo y la UC, van a estar con el directorio, porque ellos tienen intereses particulares distintos al resto del fútbol. Y Harold no es de las personas más simpáticas en los consejos. Se pone como toro y ataca. Y los tipos dijeron: “Hay que sacarlo”.

El club 33


Colo Colo fue un pilar en la campaña que llevó a Mayne-Nicholls al sillón de la ANFP en 2006. De hecho, algunos de sus dirigentes se encargaron de cosechar votos para él en la segunda división. A cambio, querían participar en la gestión de la ANFP y en la designación de su gerente general. En ByN aseguran que hubo un acuerdo formal en tal sentido. Lo cierto es que ese deseo de los controladores de Colo Colo no se cumplió.
–Para venir a Chile, Bielsa puso condiciones a Harold que la única forma de cumplirlas pasaban por que él manejara solo la ANFP. Si los clubes entraban en la gestión, muchas cosas que exigió Bielsa no se habrían aceptado –dice una fuente de uno de los equipos grandes.
Al asumir, según cuenta un dirigente con acceso al Consejo de Presidentes de la ANFP, Mayne-Nicholls hizo una oferta tentadora:
–Cuando llega Harold, el CDF aún no tenía utilidades. El canal le entregaba un monto fijo a la ANFP, poco más de US$ 5 millones, que se repartía entre los clubes, pero no había excedentes. Y en la presidencia de Sánchez, a esa plata además se le recortaban los gastos de la ANFP. Entonces Harold dijo que él no iba a hacer ese recorte: “Toda la plata del CDF es para los clubes”. Y la ANFP se financiaría con la selección. Parecía un trato justo, porque la ANFP no era más que una directiva central, chica, que requería lo mínimo, y la selección estaba muy devaluada.
Fue en 2009 cuando se produjo la avalancha de fervor rojo. Ese año el camino al Mundial se despejó y los dirigentes de distintos clubes comenzaron a sacar nuevas cuentas.
Gabriel Ruiz Tagle, entonces principal socio y timonel de Colo Colo, se había convencido de que la selección competía abiertamente con los equipos grandes. Lo tuvo claro cuando ByN quiso negociar con uno de los sponsors habitual de los equipos de fútbol –la multitienda Johnsons– y la respuesta fue que ya le había puesto plata a la selección. “Harold creó el club 33 de la ANFP”, era el comentario de los líderes de Colo Colo, en referencia a los 32 equipos que forman la asociación.
Un dirigente de primera línea de la UC confirmó a CIPER que en distintas ocasiones le pidieron a Mayne-Nicholls que, deducidos los gastos de la ANFP, el dinero que generaba la Roja se entregara a los clubes:
–Queríamos que Harold colocara un límite, que dijera “ya, Bielsa cuesta tanto” y que el resto de los excedentes de la selección, con una ANFP austera, se repartiera. Tal como se hizo toda la vida, porque son los clubes los que colocan los jugadores y los fondos de la ANFP son de los clubes.
En la UC, según la misma fuente, reconocen que Mayne-Nicholls agregó valor al fútbol, pero dicen que el tema de fondo es quién determina en qué se gasta la plata que ingresa:
–Es como si Hernán Somerville (presidente de la Asociación de Bancos) dijera: “Lo que ganan los bancos no es para los bancos, sino para este aparato ejecutivo”. Desde que llegó Harold el número de funcionarios se multiplicó. La pregunta es: ¿Qué haces con la plata? Una parte es para pagarle a Bielsa y financiar la selección, pero el resto es de los clubes, pues. Y él ha hecho cualquier cosa menos darle a los clubes.
De acuerdo a las memorias de la ANFP, al comparar sólo el ítem Gastos Administrativos y Gastos Generales entre 2005 –el último año de Reinaldo Sánchez– y 2009, se advierte un fuerte aumento desde $644 millones a $2.200 millones. En contraste, los ingresos el 2007 ascendían a $7.351 millones y cuatro años más tarde eran $12.260 millones.

El grupo Santa Brasa

A fines de 2009, en medio del fervor de la hinchada por el éxito de la dupla Harold-Bielsa, los tres clubes grandes tenían una tarea cuesta arriba: sumar a otros equipos y buscar un candidato para levantar una lista opositora. Entonces pusieron sus ojos en Antonio Bloise, presidente de Everton. Desde fines del año pasado, una vez a la semana los dirigentes de Colo Colo, U. de Chile, UC y Everton se reunían reservadamente en el restaurante Santa Brasa, de Bloise. El “grupo Santa Brasa”, como se le llamó, contó con los oficios de Ruiz Tagle hasta que éste asumió como subsecretario de Deportes. Lo reemplazó el actual presidente de ByN, Guillermo Mackenna.

–Mackenna siguió en contacto permanente con Ruiz Tagle hasta la elección misma, incluso después de que vendió sus acciones. Aquí hay un hecho claro: nada se habría hecho sin el consentimiento de los controladores de ByN, que eran Ruiz Tagle, Sebastián Piñera y la corredora Larraín Vial. Ruiz Tagle estuvo siempre al tanto de todo –dice una persona que conoció las conversaciones en el Santa Brasa.
Consultado por CIPER, Ruiz Tagle respondió, por medio de su encargado de prensa en la subsecretaría, que él tiene una relación de amistad con Mackenna, que efectivamente “han mantenido contactos y a veces le pregunta por el club, pero que en ningún caso ha sido un monitoreo sobre la marcha de la lista opositora a Mayne-Nicholls”.
En el camino, Bloise desistió como candidato. Nadie quería tomar un fierro caliente, porque lo que se estaba jugando de fondo era la continuidad de un verdadero ídolo popular, Marcelo Bielsa:
–Nadie (en Santa Brasa) pensaba que renunciaría altiro, pero era claro que en algún momento se iba a ir, porque a muchas cosas que antes él pedía a Harold ahora le iban a decir “no”. Si algo hay que reconocerle a Segovia es que se la jugó, sabiendo que esto sería contra toda la gente –dice un directivo que siempre estuvo al tanto de las conversaciones.
Aunque no tomó la bandera, Bloise jugó un rol importante porque gestionó la adhesión de otros clubes pequeños. Como en toda elección de la ANFP, a la hora de contar votos la clave estaría en convencer a los equipos chicos y los disidentes lograron que incluso algunos que apoyaban a Mayne-Nicholls se dieran vuelta, consiguiendo el triunfo de Segovia. ¿Cómo lo hicieron?
–Hay dos grupos de equipos chicos que apoyaron a Segovia. Uno es el de los que recibieron un cargo en el directorio o van a recibir otro puesto. Ahí están Calera y Serena. Otro es el de los clubes que son SADP (Sociedad Anónima Deportiva Profesional), que siempre han tenido balance negativo. Estas son sociedades pequeñas que todos los años gastan más de lo que reciben y sus dueños tienen que poner plata para mantenerse. Esa gente necesita recuperar su inversión y el que les ofrezca ingresos se lleva sus votos –asegura Miguel Bauzá, partidario de Mayne-Nicholls, presidente de Coquimbo y autor de la denuncia que culminó con la inhabilitación de Segovia.
Arnoldo Grogg es uno de los dueños de la SADP propietaria de Copiapó y disidente del apoyo que dio su club a la lista de Segovia. Él confirma que la promesa de repartir las platas de la selección fue el gancho con que el bloque opositor a Mayne-Nicholls conquistó a los equipos chicos, incluyendo el suyo:
–Es cierto que la selección se convirtió en un producto muy bueno, pero eso se debe a la conducción de Bielsa y nada asegura que se repita. ¿Qué van a repartir si la campaña es mala? Si bien hay contratos fijos (TV y sponsors), hay otros ingresos variables, como la recaudación de los partidos. ¿Qué garantiza que los estadios llenos se van a repetir?

CDF: El “chanchito” dorado

A las diferencias por las platas de la selección, se suma la disputa que ha sido mucho más pública por el Canal del Fútbol (CDF). Mientras no hubo utilidades, el CDF pagó un monto fijo de unos US$ 5 millones a la ANFP para que lo repartiera entre los clubes por sus derechos de imagen, lo que se hacía entregando un monto mayor a los clubes grandes. Pero ahora que hay excedentes, el directorio de Mayne Nicholls estimó que la repartición diferenciada sólo era aplicable al monto fijo y que el resto debía dividirse de manera equitativa entre los 32 socios, lo que enardeció a Colo Colo, la U y la UC.

La decisión desató una guerra y desde 2011 se volverá a la repartición diferenciada, pero antes alcanzó a hacerse como la quería Mayne-Nicholls: a todos por igual. Eso subió los bonos del presidente entre los clubes chicos.
El mismo Grogg cuenta que todos los años Copiapó tenía pérdidas. Este fue el primer año en que no las hubo, porque la ANFP le entregó $ 400 millones provenientes del CDF y el club se financia con unos $ 300 millones:
–Como los grandes reclamaron, ahora habrá repartición diferenciada. El próximo año vamos a recibir como $200 millones, por lo que tendremos que salir a conseguir más. Cuesta entender que Copiapó le vuelva la espalda a Harold, si gracias a él se financió el año.
Con los futuros repartos ya decididos, queda otra decisión importante: Entre el 1 de enero y el 31 de marzo, la ANFP tiene la posibilidad comprarle a Jorge Claro el 20% que tiene del CDF y quedarse con todo el canal. Si no lo hace, deberá esperar hasta el 2015 para ejercer su opción de compra. El grupo de Mayne-Nicholls ha exhibido una postura clara: quiere comprar ese 20%, cuyo valor Claro estima en unos US$ 100 millones.
De acuerdo con un estudio hecho por PricewaterhouseCoopers Consultores para la ANFP (vea el resumen ejecutivo), hoy el CDF está valorado en más de US$ 600 millones. Aunque el bloque opositor a Mayne-Nicholls cree que el monto es exagerado y esperan un estudio que encargaron a IMTrust, no hay duda de que el CDF es una mina de oro. De hecho, Claro confirmó en una entrevista a Qué Pasa en septiembre de 2009 que Chilevisión, cuando estaba en manos de Piñera, manifestó su interés por ingresar a la propiedad del CDF. El contacto, dijo Claro, lo hizo Juan Luis Rivera, asesor de Piñera, cuando el ahora Presidente de la República y accionista de Colo Colo “acababa de comprar Chilevisión”. Eso ocurrió en 2005 y aunque no compró, Piñera una vez más mostró su buen olfato para los negocios, porque entonces el CDF estaba lejos de alcanzar las millonarias utilidades que logró cuatro años después.

¿Comprar para vender?

El programa de Segovia no consigna si piensa o no ejercer la opción de compra sobre el CDF. Miguel Bauzá es el encargado de verbalizar lo que algunos en el haroldismo dan por hecho: que el grupo de Segovia pretende vender una parte del CDF y repartir ese dinero entre los clubes.
–Lo he dicho públicamente y nadie me ha desmentido: Tanto Harold como Segovia quieren comprar el 20% de Claro. Harold quiere pagarlo con un flujo en un tiempo determinado y que al final todo el CDF sea patrimonio de la ANFP. En cambio, Segovia quiere comprar el 20% de Claro y sumarle un 10% para formar una sociedad nueva, para venderla o sacarla a la bolsa. Es decir, la ANFP disminuiría su participación en el CDF a 70%. La venta o salida a la bolsa del restante 30% en unos dos años puede generar ingresos por sobre los US$ 200 millones. Y la repartición de eso es lo que se ha ofrecido a los clubes chicos.
Pero en la vereda opositora nadie da señales de que quieran vender. Un alto dirigente de la UC asegura que al bloque de Segovia en primer lugar le preocupa que la valoración del canal sea correcta, razón por la cual solicitaron el estudio a IMTrust: “No hay ninguna razón para sacar a Claro del negocio a un costo de US$ 100 millones (…). Nos dicen que el CDF vale US$ 500 ó US$ 600 millones. Un monto con el que se podría comprar el Canal 13, Chilevisión y TVN. ¿Es razonable que el CDF valga más que todos los canales juntos?”.

Para los opositores a Mayne-Nicholls, asegura la misma fuente, lo primordial antes de decidir la compra es asegurar que la administración del CDF quedaría a cargo de una entidad autónoma y calificada. Hasta ahora la exitosa gestión ha sido responsabilidad de Claro. Y los clubes que apoyaron a Segovia se resisten a que el timón del canal quede al arbitrio de una asamblea, como lo es el máximo el órgano resolutivo de la ANFP: el Consejo de Presidentes.
Juan Ramírez, ex miembro del directorio de Ñublense y candidato a director de la ANFP en la lista de Mayne-Nicholls, dice que hay total claridad en los proyectos del actual presidente, pero no así en los de Segovia:
–El programa de Harold tenía dos ejes: construir un complejo de primer nivel y comprar el 20% del CDF. Es decir, ampliar infraestructura y patrimonio. ¿Qué dice Segovia sobre la compra del 20% del CDF? ¿Si no se construye el complejo, qué va a hacer con las platas de la selección? (Arturo) Aguayo, presidente de Huachipato, lo preguntó el día de la elección, pero le dijeron que no era el momento de consultar esas cosas. ¿Entonces, cuándo?
Desde ByN responden que los proyectos de Mayne-Nicholls son “socializantes” y que los dueños del espectáculo, los clubes, tienen derecho a decidir el destino de la plata que administra la ANFP: “Harold no quiso entender que este es un negocio de entretención que manejan empresarios. Podemos discutir si el fútbol es un bien social, pero al final del día si hay 32 equipos, es porque 32 empresarios arriesgaron su capital”.
Y desde las oficinas principales de la UC explican en pocas palabras el fondo de su decisión de sacar a Mayne-Nicholls:
–Nosotros dijimos “vamos a distribuir más, porque los fondos de la ANFP son de los clubes”. Eso es lo que los clubes piden y quieren, si la gran mayoría están quebrados.

 por CIPER

25 de noviembre de 2010

ACCIDENTE TUR BUS: De como legalizar no fue importante y la prensa utiliza el dolor

por Wilson Fonseca Cádiz
Esta semana, la opinión pública y el país - en general - se consternó por un accidente que nuevamente enlutó las rutas de Chile, un bus de la línea TUR BUS protagonizó uno de los peores accidentes - de este tipo - en muchos años, dejando como resultado, 20 muertos y muchos heridos.
Obviamente de inmediato se instaló en el tapete el tema de la seguridad de los buses interprovinciales, la calidad de las rutas y sus medidas de seguridad frente a un accidente. Pero como ya sabemos, Chile es un país de memoria corta, la que dura una o a lo más dos semanas. Prueba de esto es que desde hace 4 años descansa en el congreso un proyecto de ley para regular esta materia. El Senador Alejandro Navarro dijo: "Hace años presenté un proyecto que obligaba el uso de cinturones de seguridad en los buses y nunca fue tramitado ni patrocinado y, peor aún, terminó siendo archivado, lo que muestra la clara importancia que se le ha dado a este tema", además el legislador recordó que su iniciativa fue presentada el 2006  y contemplaba un artículo único que se agregaba en el Artículo 79 Nº 10 de la Ley Nº 18.290 de Tránsito, un inciso que decía literalmente: "tratándose de buses interprovinciales o interurbanos se deberá contar con cinturón de seguridad en todos los asientos y su uso será obligatorio para todos sus ocupantes".
Dado todo lo anterior, y en forma paralela, no deja de llamar la atención el acoso de los medios a los familiares de las víctimas, sin respetar su derecho a tener un mínimo momento de tranquilidad junto a sus seres queridos. Todo esto, es potenciado con la maquiavélica necesidad de la audiencia de ver que pasa con los demás y con el dolor ajeno.
En fin, un revuelo mediático del que ni políticos quedan fuera. Esperemos que este tema no se olvide como el accidente de parte de la comitiva que apoyo a Bachelet durante su campaña y que volcó en el puente sobre el río Maipo, límite de las autopistas Del Maipo y Central, o el accidente de la gira de estudios del colegio Cumbres en Putre. Ya que estás vidas no volverán y en honor a todas las que se han perdido, se legalice prontamente para proteger más a la comunidad.

15 de noviembre de 2010

Usura: Mientras más pobre eres, más interés pagas

por KROK
Usura es el "interés excesivo en un préstamo" según la RAE, simple definición para una estafa impune y silenciosa de los administradores del capital - léase mas claramente - bancos y empresas de retail, entre otros. Un estudio de SERNAC indica que para la obtención de un crédito de  $1,000,000 a 36 meses plazo, el incremento sobre el capital fluctúa entre un 15% y 97%, entiéndase esto como intereses, la diferencia tiene su explicación en el nivel de riesgo de quien obtiene el crédito y evidentemente este riesgo va acompañado de aquellos con menor ingreso, he ahí el dilema: "mientras mas pobre eres, más interés pagas".  

Sin duda, la desatada guerra del consumo no ha dado tregua, la creación de malls ya no se posiciona en sectores acomodados, sino en los de clase media y baja. La invitación sostenida al dinero plástico por medio de la televisión - su principal aliado -  ha llevado la deuda hasta la esquina del barrio y la frustración de aquellos padres con la necesidad de suplir lo que la moda impone, lo que el vecino tiene o lo que la escuela exige, los ha llevado a poner su propia soga al cuello.

Mención aparte para aquellos rostros como Felipe Camiroaga, Lucho Jara, Rafael Araneda, Claudia Conserva, Cecilia Bolocco y tantos otros invitando e incitando la usura de empresas del retail, por medio de avances en efectivo con interés abusivos de una inmoralidad invisible, que seducen  y convidan - cual droga - a eliminar la ansiedad y angustia del consumo, una repudiable actitud de estos bufones al servicio del dinero.

Mientras los sectores medios y bajos aumentan y sustentan las riquezas de los bancos por medio de sus apéndices financieras, estos últimos levantan promociones de créditos a 12 meses sin interés para sus clientes preferidos, que ironía y función inversa "mientras más rico eres, menos interés pagas".


Ver estudio de SERNAC
Leer "Demanda y Dinero Fácil" de Patricia Santa Lucia

5 de noviembre de 2010

Reelección Presidencial: Un Candidato Super Poderoso

por Ignacio Maulén
Nuevamente en el debate público aparece la discusión del período presidencial, debido a la presentación por parte de diputados de un proyecto que permitiría la reelección inmediata presidencial y que tendría que modificar el artículo 25 de la Constitución. Sin duda, que el actual sistema de cuatro años sin posibilidad de reelección deja un corto tiempo para legislar sin la intervención de elecciones que inevitablemente van modificando la agenda política. De esta manera, en un país donde es valorada la continua renovación de los presidentes, por la dificultad de repetirse el plato, la reelección vendría a cambiar ese escenario.
Tanto en sectores de oposición como del oficialismo verían con buenos ojos esta disposición. A La hora de sacar la calculadora, ambos podrían aprender de hechos históricos y de las expectativas que se generen antes de la elección. En efecto, en el 2009, la reelección de Michelle Bachelet le hubiera ahorrado bastantes dolores de cabeza a la Concertación en su búsqueda de un candidato. Por su parte, en la Alianza observan como su presidente mantiene un apoyo considerable y además un ministro con ascendente popularidad. Lo lamentable de estos cálculos políticos, es que vuelven a postergar una discusión más de fondo, que tiene que ver con una propuesta de cambios a largo plazo y que incluyan mayor participación de la ciudadanía. Como ejemplo, véase lo que pasa en términos de voto voluntario u obligatorio o la propuesta a un cambio en el sistema electoral. No hay una sola posición adentro de las coaliciones y las posiciones cambian dependiendo de la época.
Mi propio cálculo político es que una reelección inmediata en las actuales condiciones del presidencialismo chileno podría resultar perjudicial para los competidores opositores. Ya hemos visto a los presidentes en época electoral (y tb. en otras épocas), ejercer las amplias atribuciones que tienen por sobre el congreso, en materias del ámbito legislativo, económico y, además, el amplio espacio que copa en la agenda de los medios de comunicación. Si a esto le agregamos la cantidad de personas que tiene el presidente trabajando en servicios públicos e, incluso de importancia, como intendente y gobernadores, estaríamos frente a un todo poderoso aspirante a la presidencia, y muy difícil de derrotar.
A mi entender necesariamente tendríamos que tener junto a este cambio, debates y cambios importantes sobre las atribuciones del presidente en campaña electoral y también, claro está, en el período regular. Por su parte, las coaliciones también tendrían un desafío. Siempre sería más fácil postular a un postulante probado en el ejercicio del poder y presentarlo a una nueva campaña, sin el esfuerzo de renovarse. Sin estos cambios, la alternativa menos perjudicial sigue siendo el antiguo período de 5 o 6 años sin reelección.
Leer la versión mas extensa de este post

3 de noviembre de 2010

FELICIDAD NACIONAL: Entre 6 países sudamericanos Chile es penúltimo en un sondeo de felicidad

Marcelo Duque D.
Son las siete de la tarde bajo la capa invernal santiaguina. El aire funesto, los inmuebles grises que se alzan y los buses-gusanos que mueven a las pobres caras de zombis, todo esto hace recordar ciertos paisajes "modernos"; un mosaico entre Matrix, el 1984 de Orwell, y El Hombre de multitud de E. A. Poe. Ante esto, el plato esta servido y caben dos opciones: o nos tragamos la mierda o lo lanzamos - la mierda, el plato, los cubiertos, y el local entero - con fuerza en la cara del dueño. Ese será nuestro dilema.

De pronto es chocante saber que entre 6 países sudamericanos Chile es el penúltimo en un sondeo de felicidad (según un estudio por Cimagroup, 2006). Está claro que influye el clima y nuestra cultura de sureños latinoamericanos, pero es evidente que los niveles de felicidad responden a nuestra condición de ciudadanos de poca monta y de un porvenir incierto, un evidente par diabólico.

Decir “no me interesa la política” me parece un suicidio rasca, que es lo mismo entregarse al destino de los otros (los dueños de la factoría), o comerse indignamente el platito de mierda. Creo que la “política” o mejor dicho “el motivo político” no solo se manifiesta en el campo de la conciencia, también opera en los ánimos y en los cuerpos. El enlace entre el mal estar personal y la idea de reMover las cosas colectivamente es y ha sido históricamente, una fibra maestra de toda transformación social.

La FELICIDAD NACIONAL es nuestra meta, una urgencia POLÍTICA.

16 de octubre de 2010

33 Mineros: ¿Es Cercania lo de la Derecha Chilena a los Trabajadores?

por KROK

Con un lenguaje no típico de un inversionista, Sebastián Piñera ha producido un cambio comunicacional de cercanía con los trabajadores, resulta raro escuchar de un representante de la derecha un "nunca mas", resulta raro verlo ocupando el heroico rescate con un lenguaje tan cercano y simple. Si sumamos esto a la ganancia de la UDI en sectores populares, vemos una guerra declarada en franca disputa de los sectores desposeídos y eternamente desplazados, entre una nueva derecha en lo medial y una derrotada concertación mas silente que nunca.
Gran preocupación debe tener la oposición ante la nula posibilidad de contrarrestar el éxito del plan de rescate, que muestra un Estado rápido, eficiente y cercano, y por sobre todo que alimenta el chovinismo de un pueblo que quiere mostrarse grandioso, aunque por dentro se mantenga la inseguridad laboral en recaudo de los intereses comerciales del empresariado chileno. Sólo la espera y el entibiamiento mediático permitirá una baja en los bonos del gobierno, las criticas a la sobre exposición de Piñera serán meros estertores de política a corto plazo y sólo la imposición de una agenda profunda con temas potentes y populares permitirá desenmascarar a la derecha empresarial.
Temas como, reconocimiento constitucional a los pueblos originarios, nacionalización del agua, leyes laborales, sistema binominal, inscripción automática, píldora del día después, reforma educacional, impuesto a las grandes empresas y la autoimpuesta seguridad laboral, permitirán volver a un debate donde la oposición podría revalidar la necesidad de reconocimiento popular.

5 de octubre de 2010

Jaime Guzmán: Lo que se sintio ayer, hoy se olvida.

por KROK
Corría abril de 1991 y volver a aquellos años en que Pinochet no se convencía de aquel poder que perdía, no resulta difícil, no es complicado recrear también la aventura de una democracia tuerta y miope, y el recuerdo de los autores de muertes y torturas paseando libres por la calle enrostrando impunidad. Los juicios contra los que atentaron contra los derechos humanos -  de chilenos - no prosperaban y no se vislumbraba el fin de los enclaves autoritarios impuestos por la constitución. Todo esto generaba un ambiente raro, mezcla de modernidad e injusticia, de crecimiento y lucha de poder.
Para tal comienzo de la transición, no me parece raro que la muerte de Jaime Guzmán Errazuriz haya dejado un aire de justiciamiento y aunque muchos ahora lo nieguen, para una fracción importante de Chile así lo fue. Ese sentimiento sólo puede ser reproducido en ese abril de 1991 y no importaba que la muerte de un Senador trajera algo de justicia para aquel otoño.
Hoy, resulta impresentable una muerte como la de Jaime Guzmán, hoy Chile se jacta de su suculento Estado de Derecho y lo muestra, siempre cuando puede, a toda la comunidad internacional, pero también sería impresentable el que dos jóvenes como Rodrigo Rojas de Negri y Carmen Gloria Quintana fueran quemados por carabineros y, menos orgullo tendríamos por el degollamiento de tres chilenos como Parada, Guerrero y Nattino.
Los hechos fueron resultado de las circunstancias y tratar de traerlos y contextualizarlos al estado de la democracia actual es un error, sólo queda una real sensación de que ojala en Chile nunca más nos matemos entre chilenos. Y eso, sólo el futuro nos dirá, si hemos aprendido o no.





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...